viernes, 15 de octubre de 2010

Fortaleza


Para mí, una de las mejores sensaciones que existen es la fortaleza. Cuando sientes que puedes con todo lo que te venga. Con todo lo malo. Es una pena que no exista un interruptor dentro de las personas que se pueda activar cuando flaqueamos. O un chupito que te haga volver a ser la persona fuerte que en ocasiones todos somos. Odio la falta de control sobre esto. Por eso, cuando el otro día ví Los cuatrocientos glopes, de François Truffaut, admiré profundamente al protagonista, el pequeño Antoine Doinel, que por su edad, no sabe todavía nada de la vida, pero que es capaz de enfrentarse a todas las dificultades que se le presentan.

Sus padres no le quieren mucho. Su profesor le detesta. Todo son problemas. Un niño, que a su edad debería estar disfrutando de ser niño, tiene que luchar por sobrevivir en cada momento. Miento porque aunque diga la verdad, nadie me va a creer, le cuenta Antoine a la psicóloga del centro de menores al que le llevan sus padres. Papás, me he escapado de casa porque siento que debo aprender a ser un hombre, les escribe a sus padres.


De lo que me alegro es de que al final, a pesar de todas las desgracias por las que debe pasar, después de todos los obstáculos que debe salvar, Antoine consigue alcanzar uno de sus sueños: ver el mar.

Tengo mucho que aprender de él.

12 comentarios:

troyana dijo...

Helen Hanff,creo que a veces el secreto de la resistencia,ni siquiera es ser fuerte,simplemente es seguir estando ahí,porque como decía Saramago la similitud entre la victoria y el fracaso es que ambas son muy cortas.:)
bss

Txetxu dijo...

Qué buena película,
fue la primera que vi en los cines Doré el año pasado...
Me gustaron las aventuras de ese chaval incomprendido, y cómo se escaba del colegio para irse con su amigo al cine o por ahí como hacía Truffaut...

écha un vistazo a esto...
http://www.youtube.com/watch?v=gP97HiI7xF8

talué

Sese dijo...

Una grandísima película que tiene algo de autobiográfico de Truffaut. La búsqueda de la libertad, de la felicidad en definitiva empuja a Antoine Doniel a huir.

También escribí al respecto, incluso elegí la misma foto que tú

http://embolica.blogspot.com/2010/01/los-400-golpes-francois-truffaut.html

Saludos

Anónimo dijo...

Hola. Está muy bien tu blog. Acabo de cumplir 51 tacos (17-10-50), me llamabas TATO. Un desafio. ¿serias capaz de escribir algo sobre mí?. Bueno, malo o regular, me da lo mismo. ¿Y sobre Concha?. Un saludo muy cariñoso.

Anónimo dijo...

ERROR 17-10-59 y duplicado. No controlo muy bien esto.

Helene Hanff dijo...

Felicidades un poco retrasadas, Tato. Espero que estés bien. Acepto el desafío, cómo no. Es muy fácil escribir sobre las personas que quieres. Un beso muy fuerte.

Anónimo dijo...

Gracias. No estoy muy bien. Muy sensible. La ausencia se nota mucho más este año. Y aún no se porqué. Aunque no lo notes ni yo halla sido capaz de EXPRESARLO te quiero mucho y te querre siempre. ME IMPORTA UN PIMIENTO QUIEN LEA ESTO, y diga ..... QUE LES DEN.

Anónimo dijo...

Viernes. Tienes mejores cosas que hacer. Disfruta tu vida.

Helene Hanff dijo...

La yaya fue una persona tan especial que nos ha dejado un vacío enorme a todos, y me puedo imaginar cuánto le debes echar de menos. Yo siempre he sentido que nos querías mucho a todas las sobrinas y nosotras siempre te hemos querido mucho también. Y te queremos. Anímate, y nos vemos muy pronto. Un beso fuerte

Yo vivi tres años en el mar dijo...

Cuanta vida hay aqui, Helene Hanff. Cuanta.

Mil besos, forever.

Anónimo dijo...

Tato, aunque no le conozca de nada y lo único que sepa de su sobrina es lo que ella escribe aquí, no puedo evitar empatizar con usted.

Reciba un abrazo de este desconocido.

TATO dijo...

Gracias Desconocido. Intento transmitir lo que siento. Gracias por compartir lo mismo.