viernes, 7 de noviembre de 2008

El guardián entre el centeno


Me gustaría decir que Helene Hanff ha faltado esta semana porque al fin consiguió ir a Londres a visitar a Frank Doel y al resto de sus amigos de 84 Charing Cross Road, pero la realidad siempre es menos romántica que la ficción y lo cierto es que no he escrito en más de una semana porque básicamente no he parado por casa. Trabajo. Trabajo. Más trabajo. Clases. Momentos especiales...Ya estoy de vuelta.

Decidí hace unas semanas volver a la adolescencia y he estado releyendo, después de un millón de años, "El guardián entre el centeno". Ha sido muy especial volver a leer algo que leí hace tanto, con los ojos de una persona diferente a la que era entonces. He pasado de reconocer actitudes de Holden, a verlas con un sentimiento de :"ay, qué perdido está el pobre". Me he sentido un poco madre, tengo que reconocerlo, ¿pero a quién se le ocurre irse en medio de la noche a Nueva York? ¿a un pobre niño sólo y desvalido? ¿por qué?.

Aunque al poco de empezar a leer, he vuelto a sentirme un poco adolescente. Y, casi sin darme cuenta, me he visto a mí misma comentando cada cosa que se me pasaba por la cabeza. Como Holden.También como él, en realidad no le hablaba a nadie, sino a un interlocutor imaginario. Iba en el metro analizando cada movimiento, a cada persona y lo comentaba conmigo misma: "cada vez soporto menos el contacto con la gente en el metro, si quieres que te diga la verdad". Cosas de este tipo. He acabado agotada de tanto verbalizar todos mis pensamientos.

Qué entrañable Holden.

Hoy quiero hacer una mención especial a la noche de ayer. La presentación de el primero de Los Cuadernos de El Pez Globo fue todo un éxito. Fue una sorpresa ver a tanta gente. Muy emocionante. Con una acogida así, te entran ganas de seguir trabajando. Y en eso estamos. Gracias a todos. Gracias al Bandido Doblemente Armado. Gracias a Julia, Carol y Bar. Gracias.

3 comentarios:

Emily dijo...

Yo lo he releído hace poco. Y tienes razón, durante unos días acabas hablando y pensando como él. Es entrañable, si.

txe dijo...

a mi no me gustó en su día. tal vez ahora me guste. sería curioso

Helene Hanff dijo...

emily: no sé por qué, tenía ganas de proteger a Holden todo el rato...sí, es muy entrañable

txe: me pasa con muchas películas y libros. Recuerdo muchos que no me gustaron nada, pero de repente, vuelvo a ellos y me sorprenden.