
Hace tiempo alguien me preguntó si había leído algo más de Helene Hanff aparte de 84 Charing Cross Road. Había leído hacía algunos años The duchess of Blommsbury Street, el relato de cuando Helene viajó al fin a Londres a presentar el libro que recogía la correspondencia que ella y Frank Doel mantuvieron durante más de veinte años. Hace algunos meses, alguien por casualidad encontró mi blog porque iba en busca de la edición española de esta segunda parte de la historia de Helene. No pude ayudarle porque yo lo había leído en inglés, pero de repente tuve la necesidad de volver a leer el libro.
No encontré mejor momento para leerlo que esta semana. Tenía que ir a Londres por trabajo y la oficina está justamente en Bloomsbury Way -justo al lado de la calle que da título a la novela-. Así que he pasado un par de días en Londres yo sola creyéndome ser Helene Hanff más que nunca, siguiendo su ruta por la ciudad de sus sueños. Seré una romántica, pero ha sido muy especial. Mi viaje nada ha tenido que ver con el de Helene, que tenía cientos de llamadas y mensajes de sus seguidores deseosos por enseñarle la ciudad. Pero ha sido especial.
The duchess of Bloomsbury Street refleja la emoción que se siente al cumplir un sueño. Es todo ilusión. Pero inevitablemente, el libro transmite la tristeza de no haber llegado a tiempo. Cuando Helene consigue viajar a Londres, nada queda de 84 Charing Cross Road: la librería ha cerrado y Frank Doel ha muerto, pero por fin está en Londres. Por fin ha encontrado lo que buscaba: iba en busca de la literatura inglesa y allí estaba.
No encontré mejor momento para leerlo que esta semana. Tenía que ir a Londres por trabajo y la oficina está justamente en Bloomsbury Way -justo al lado de la calle que da título a la novela-. Así que he pasado un par de días en Londres yo sola creyéndome ser Helene Hanff más que nunca, siguiendo su ruta por la ciudad de sus sueños. Seré una romántica, pero ha sido muy especial. Mi viaje nada ha tenido que ver con el de Helene, que tenía cientos de llamadas y mensajes de sus seguidores deseosos por enseñarle la ciudad. Pero ha sido especial.
The duchess of Bloomsbury Street refleja la emoción que se siente al cumplir un sueño. Es todo ilusión. Pero inevitablemente, el libro transmite la tristeza de no haber llegado a tiempo. Cuando Helene consigue viajar a Londres, nada queda de 84 Charing Cross Road: la librería ha cerrado y Frank Doel ha muerto, pero por fin está en Londres. Por fin ha encontrado lo que buscaba: iba en busca de la literatura inglesa y allí estaba.









